Adiós a Muhammad Ali, icono del siglo XX

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Muhammad Ali

El legendario ex campeón de los pesos pesados Muhammad Ali ha fallecido a la edad de 74 años de edad. Ali está considerado por muchos expertos el mejor boxeador de todos los tiempos. Además, aparte de su brillante carrera deportiva, destacó por su lucha contra el racismo imperante en la sociedad norteamericana de los años 60 y por su activa defensa de los derechos de la población negra, lo que le convirtió en una figura social emblemática. Además, fue poseedor de un gran carisma y una personalidad singular, y supo dominar como nadie las técnicas propagandísticas para despertar la expectación antes de sus combates.

Ali debutó en el boxeo profesional en 1960, después de triunfar como amateur en los Juegos Olímpicos de Roma. Obtuvo el título mundial de los pesos pesados en 1964, batiendo a Sonny Liston. Desde entonces, revolucionó el mundo del boxeo, quedándose prácticamente sin rivales en su división. En aquella época tomó contacto con los musulmanes negros, abrazo la religión del Islam y cambió su nombre original de Cassius Clay por el de Muhammad Ali.

Un hecho que marcó de forma definitiva su vida deportiva y personal fue su negativa a acudir a la guerra del Vietnam. Ali podía haber aprovechado su condición de figura deportiva y haber ido allí a hacer exhibiciones para animar a las tropas o algo similar, pero sin embargo decidió enfrentarse a las autoridades y a toda la sociedad blanca bienpensante norteamericana. El campeón pagó cara su rebeldía, le retiraron la licencia de boxeador y su título quedó vacante.

Ali permaneció forzosamente inactivo durante tres años. Aunque volvió a los cuadriláteros en 1970 y su boxeo ya no era tan resolutivo ni tan rápido como en la década anterior, logró reconquistar la corona en 1974 frente a George Foreman y liderar a los talentosos pesos pesados de los 70, una de las décadas más brillantes de la categoría.

Desde su retirada, en 1981, Ali dedicó su vida, sobre todo, a las causas humanitarias y a luchar contra la enfermedad del Parkinson, un combate que al final no pudo ganar. Se fue el más grande de los boxeadores, una figura irrepetible.

 

 

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