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La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual pone fin a la rueda

La llamada rueda de las televisiones ha sido una trama orquestada entre algunos socios de la entidad SGAE  y directivos de diversas televisiones para lucrarse a través de los ingresos obtenidos por la música en la franja de emisión de madrugada. Según el juez Ismael Moreno, dicha trama, que se ha saldado con 18 detenciones, llegó a generar un fraude de alrededor de 100 millones de euros entre 2006 y 2011 y perjudicó al resto de autores socios de la entidad, que hacía la vista gorda ante este fraude.

En un principio, aprovechando el alto valor que SGAE da a la música emitida en televisión, todo comenzó con la emisión de músicas de baja calidad, o directamente inaudibles que servían de fondo a piezas no musicales,  y también con la variación de alguna nota de obras clásicas o nuevos arreglos  para hacerlas pasar por nuevas, registrarlas a través de una editorial implicada, perteneciente al canal de televisión, a su nombre, y cobrar derechos de forma ilegal, beneficiándose tanto autores como televisiones.

Ante la denuncia que hizo el entonces presidente de SGAE Antón Reixa (que fue fulminantemente depuesto de su cargo), que alertó de que un puñado de autores desconocidos llegaban a ingresar más que autores consagrados como Alejandro Sanz, los responsables de esta trama maquillaron esas veladas musicales ofreciendo a autores de renombre que compusieran material nuevo o rescataran canciones descartadas para interpretarlas de madrugada y cederles el 50% de sus derechos.

Muchos de ellos aceptaron las condiciones en una época de crisis, aunque nombres importantes como Jorge Martínez, que aseguró haber sido extorsionado para ello, o Santiago Auserón no aceptaron participar.

Ahora, el arbitraje internacional va a poner fin a la rueda de las televisiones. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual ha dictaminado que los ingresos de la entidad por la música nocturna se sitúe entre el 10 y el 20% del total, cuando en este momento supone entre el 50% y el 70% de esa recaudación. Además, sentencia que los fondos inaudibles no pueden generar derecho alguno.