Trampas relacionadas con las hipotecas que pueden salir caras

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Cargando…

Las-ejecuciones-hipotecarias Los préstamos hipotecarios son uno de los principales negocios de los bancos. A partir de ahí, debemos tener en cuenta que las entidades bancarias siempre van a mirar por sus intereses. De la misma manera, los deudores hipotecarios debemos mirar por los nuestros y estar muy al tanto de lo que representan cada una de las cláusulas incluidas en nuestras hipotecas y de sus posibles modificaciones para que el desconocimiento no nos pueda costar más de un disgusto.Éstas son algunas de las trampas relacionadas con las hipotecas más frecuentes y que demuestran que no es oro todo lo que reluce. Así que, mucho ojo:

La anulación de la cláusula suelo

A estas alturas, y tras toda la polémica suscitada, ha quedado más que constatado que la cláusula suelo es totalmente abusiva. Los bancos saben que con esta cláusula tienen prácticamente todas las de perder, así que lo habitual es que si reclamas consigas su anulación.

Sin embargo, mucho ojo con esto porque te la pueden “colar” por otro lado. Aunque el banco acepte eliminar la cláusula suelo, puede modificar el diferencial del préstamo. ¿Esto qué quiere decir? Que te habrás librado de la cláusula suelo pero pagarás el abuso por otro lado.

La dación en pago no es siempre la mejor solución

En un contexto en el que miles de hipotecados no solo han perdido sus viviendas sino que han tenido que seguir pagando al banco tras una ejecución hipotecaria, la dación en pago empezó a contemplarse como un “mal menor”. No en vano, ciertamente la dación en pago permite liberarse de la totalidad de la deuda con el banco una vez entregadas las llaves. Se pierde la vivienda, pero el tema se queda ahí: la deuda se queda saldada por completo.

Sin embargo, la dación en pago a día de hoy no es siempre la solución más ventajosa. Aunque no es una formula generalizada, los bancos sí que han abierto la mano. Pero, lo dicho, mucho ojo. Una ejecución hipotecaria no siempre es sinónimo de tener que seguir pagando al banco además de perder la vivienda, aunque éste sea el principal temor de cualquier hipotecado.

Como consecuencia de la jurisprudencia y de las nuevas medidas legales en materia de hipotecas, la revisión de las distintas cláusulas de un préstamo hipotecario puede dar lugar a que la hipoteca tenga saldo positivo, con lo que no solo no habrá que seguir pagando sino que el banco tendrá que devolvernos. En estos casos, la dación en pago no sería la mejor solución.

Los intereses de demora abusivos

Los intereses de demora de las hipotecas han sido tradicionalmente tremendamente abusivos, llegando a oscilar fácilmente entre el 20 y el 30%, o incluso por encima, según la entidad. Y es que, al no existir ningún tipo de limitación legal, los bancos podían imponer el interés que quisieran para cubrirse sobradamente las espaldas ante cualquier riesgo de impago.

Actualmente, sin embargo, los intereses de demora sí están limitados por ley a tres veces el interés legal del dinero, con lo que estos intereses se verían limitados en estos momentos a un porcentaje máximo de entre el 10% y el 12%. Siguen siendo unos intereses elevados pero que ya están muy por debajo de los intereses de demora que se imponían tradicionalmente. Mucho ojo. Revisa bien los intereses de demora de tu hipoteca para no pagar abusos.

La refinanciación del préstamo hipotecario

Ante el riesgo de poder perder la vivienda por no poder pagar las cuotas del préstamo hipotecario en las condiciones inicialmente pactadas, muchos deudores hipotecarios se acogen con gran alivio a la posibilidad de la refinanciación del préstamo hipotecario para poder rebajar el importe de las cuotas mensuales a costa de ampliar el plazo. Ahora bien, la refinanciación de la hipoteca en determinados casos puede ser una pésima opción. ¿Por qué?

Porque lógicamente no nos saldrá gratis por los intereses adicionales y porque el banco puede aprovechar para modificar determinadas cláusulas del contrato que no le interesan, caso por ejemplo de los valores de subasta. Así que, mucho ojo, antes de refinanciar y no te quedes solo con que te están ofreciendo rebajar las cuotas, porque puede ser pan para hoy y hambre para mañana. Valora muy bien todas y cada una de las condiciones de la refinanciación.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone